Llegó la calma


Quizás debí quitarme las blusa lentamente y esa mi corta falda con estilo con decencia pero mi cuerpo no tubo ese recato y ansiaba entrar sin esperas en tu regazo, es indómito.
Sucumbí ante esa tu cálida y viciosa mirada.
Y desgarre mis ropas, barrera entre nuestras pieles, como una ramera sin pudor, sin arte ni conciencia como si me fuese la vida e igualmente te despoje, casi con violencia, sin permiso de las tuyas, y comenzó lo inevitable, lo que ocurre siempre, cuando nuestros cuerpos se encuentran, lo indescriptible en una mezcla del ser y no ser estar sin estar, cerramos los ojos, quizás como permitiendo con ello, al alma actuar, y actuaron, nuestras manos, nuestra furia y hambre , nuestras bocas…no quedo poro sin recorrer ni espacio sin ser mimado y devorado.
Después llegó la calma esa eterna grata, dulce, reposado estado de limbo etéreo de felicidad conseguida.
Bien, no fui yo, o si, sigo sin controlar esas mi buenas maneras de mujer educada ante ti, mis manos se desbocan hacia tu piel, van por libre, son picaras, traviesas, salvajes, móviles, muy móviles,.. mi mirada se vuelve viciosa brilla, potencia, traspasa,..mi sensible zona vip y tu poderoso miembro se alborota, tanto que su contoneo pareciera estar poseído por alguna fuerza maligna (o divina), pero soy consciente de mi inconsciencia, de mi deseo de dejar a mi cuerpo actuar, darle vidilla, libertad, pues mi mente me abandona, sabes que me abandona, y soy pelele en a tu antojo, a veces muñeca de juegos, muñeca con corazón, muñeca sin alma, muñeca traviesa, romántica y calida siempre en tus brazos.
Ahora estaba tranquila saciada mi hambruna de ti, liberada, (de momento) o enganchada quizás mas a ti, prisionera de mis propios deseos, pero ahora menos salvaje, más “humana” más alma menos carne, estuvimos no se si minutos, u horas así, pierdo el rumbo y el tiempo en estos actos tan puros como impuros de vida. Hasta otro momento, en ataque de tu fiera en celo pensé, pero me compuse la elegancia y te besé suave, como devolviendo en el beso tu alma y cuerpo arrebatado, sigo mi vida sin ti, con más vida,embelesada aún con tu olor, y acariciando mi boca, dulce, suave y desbocada boca.
Y se hizo de nuevo el silencio.

1 comentarios:

DUENDE-DILYE dijo...

ESPECTACULAR MOMENTO DE CALMA...
GUAUUUUU PIBITA, CADA DÍA LO HACES
MEJOR.

Template by:
Free Blog Templates